El impulso de querer sentir la aventura de vivir
navegando por la vida.

Viajar, la expresión del tiempo que pasa.

lunes, 1 de julio de 2013

54.- De nuevo Grecia.


–Rik, aquí ya estuvimos. Este fondeo lo conozco –dijo Telémaco mientras iba soltando el ancla de proa.
–Sí, Telémaco. Hace precisamente un año vinimos aquí. Es uno de los fondeos más bonitos del Jónico. No quisimos perdérnoslo, ¿recuerdas? Vinimos desde Kassiopí –le respondió Rik.
–Pero hoy hemos llegado aquí desde Siracusa. Aunque las últimas millas han sido placenteras, las primeras fueron algo incómodas, ciñendo, viento de morro, mucha escora. Estoy todo lleno de salitre –le matizó Telémaco.
–Telémaco, este fondeo de Paleokastritsa es un pozo de energías para esta nueva fase de nuestras vidas. Es una forma ceremoniosa de saludar a Grecia y empezar a introducirnos en sus entrañas, a aprender a aceptar su acogida.
–¿Qué harás con el cuaderno de bitácora que abriste? –preguntó Telémaco.
–Romperlo. Quemarlo. De hecho ya lo quemé el día del libro, ¿no lo recuerdas?  Fue un cuaderno inútil, una siembra en baldío. Me precipité. Eso es todo.
–Rik, el cuaderno bueno lo llevamos dentro. Es en él donde marcamos el rumbo y los avatares de la vida, lo que vivimos cada día –le contestó Telémaco.


Una barca con turista se acercó al fondeo y uno de ellos dijo “Viva España”, al ver la bandera de popa. El barquero nos dijo “yiá sas” (hola). Rik le respondió:
–“yiá sas, kalimera” (hola, buenos días).
–“Kalá;” (¿Bien?) –preguntó el barquero.
–“Poli kalá, efharistó” (muy bien, gracias) –respondió Rik).

A Rik y Telémaco les pareció que habían pasado pocos días desde la última visita a estas calas el año pasado. En realidad, desde la última vez que estuvieron, les han pasado muchas cosas.
Han cambiado las vidas.


Salir de Barcelona les resultó lento.
Tuvieron una visita de la Guardia Civil, sin mayores problemas que la dedicación de tiempo y les retrasó en exceso la salida.
En Baleares se avecinaba mal tiempo.
No sabían qué hacer ni qué rumbo trazar.
Salieron con rumbo 150º con la intención de arrumbar Menorca.

Para navegar hacia Grecia desde Barcelona hay varias opciones.
El rumbo directo hacia Sicilia poniendo primero rumbo a Menorca era una alternativa.
La previsión meteorológica para los próximos días era mala, viento fuerte de morro y muchas horas incómodas.


Otra opción era poner rumbo a Marsella navegando cerca de la costa del sur de Francia, para procurar luego Córcega y Cerdeña, y navegar al resguardo de esas islas.
De esta forma se puede navegar a menos de 60 millas de la costa.
Tampoco hay que descartar la ruta por la costa de Italia visitando las Eólicas y pasando el estrecho de Mesina.


Por otro lado, siempre está presente toda la engorrosa normativa española para poder navegar:
la titulación del patrón, las zonas de navegación, el despacho de la embarcación, la licencia de navegabilidad, etc.
“Tienes que cambiar de bandera si quieres navegar y no eres millonario”, dijo más de un amigo.
“Has de cambiar la bandera y portar una belga, mientras en nuestro país haya tantas trabas”, dijo otro.

Naturalmente el cambio de bandera enarbolando la belga, por ejemplo, permitiría navegar libremente bajo la absoluta y plena responsabilidad del patrón ahorrando un dineral en revisiones innecesarias y materiales obligatorios por normativa.
A Rik le da pena esta opción, pero es posiblemente la única que las circunstancias actuales permiten para navegar y hacer más accesible el deporte náutico sin incurrir en los tremendos costes que significa navegar en nuestro país.

Rik y Telémaco son sensibles a la autoridad que tiene el mar.
Saben que al mar hay que tenerle prudencia y respeto.
Saben que deben ser sus cómplices sumisos.
Por eso se han preocupado por la seguridad a bordo.
Telémaco se ha aparejado con equipos modernos, estén o no homologados en su país, y se preocupa de revisar periódicamente los materiales, las jarcias, las velas, las medidas de seguridad, botiquín, etc. para navegar con seguridad y poder prestar ayuda a quien lo necesite.
Si navegas en solitario, ¿por qué necesitas llevar dos aros salvavidas?

Llegar a Paleokastritsa resultó placentero. Un viento de través de fuerza 4 y mar rizada permitió navegar a más de 6 nudos, y arriar velas a menos de una milla de la entrada a la cala.
Paleokastritsa está en la bahía de Alípa (39º 40,24’N; 19º 42,75’E)


Graznaron las gaviotas en su ir y venir. Las cigarras no cantan, todavía no hace calor suficiente. Fue fresca la noche, frente al enjambre de pinos y cipreses que contornean la cala.

7 comentarios:

pakito56 dijo...

Que envidia mas sana me das Rik,como mu gustaria poderte acompañar

Xavi Socías dijo...

Veo que te has hecho otra vez a la mar.Un abrazo Enrique.

Xavi Socías dijo...

Veo que has vuelto a hecharte a la mar. Un abrazo desde tierra.

Enrique Carlos Hormigo dijo...

Gracias, amigos.

Anónimo dijo...

ánimo y un fuerte abrazo desde Tossa! Raquel y Eduardo

alfonso dijo...

Hola Enrique,
Me voy pa Grecia. Si, ya se que no es la mejor época, pero es cuando puedo.
Me has convencido.
Un saludo y si cuando llegue estas por alli, espero que podamos vernos.
Un abrazo

Enrique Carlos Hormigo dijo...

Alfonso, es una buena época. Precioso navegar en octubre y noviembre, con pocos turistas y apenas flotillas. Lo disfrutarás.
Y, si en julio todavía estás por ahí, te acercas al golfo Sarónico y nos veremos.